INVITACIÓN A SANAR LA HERIDA CON LA MADRE


Vivimos aún en una cultura patriarcal donde la ruptura con la naturaleza femenina se encarna sobre todo en la ruptura de la relación madre-hija.
Muchas de nosotras hemos crecido cuestionadas, desvalorizadas, temidas o ignoradas por nuestras madres.
Más allá de su amor o de su entrega, nos hemos sentido solas y sin una figura materna que nos acompañe en el descubrimiento de nuestras vivencias femeninas.
Nos ha costado mucho tiempo entender que ellas, aún más que nosotras, han sido víctimas de un mundo patriarcal que les impedía crecer o expresarse.
Nos ha dolido comprender que ellas, también fueron alejadas de lo femenino instintivo, de sus recursos sanadores, de sus cualidades nutricias y contenedoras.
Poco a poco, nos hemos dado cuenta que ellas también carecieron de una madre que las guiara y las alentara en su búsqueda.
Que se vieron separadas de la sabiduría de sus intuiciones más profundas y fueron víctimas de un mundo donde las cualidades positivas de lo femenino estaban y están ausentes.
Por ello, hoy quiero invitarte a sanar el vínculo con tu madre, a curar la herida que te separa de ella y de tu Madre interior, a sanar tus lazos con lo femenino materno.
Una vez más las palabras pueden cumplir su misión transformadora:


Piensa en tu madre.
Conéctate con ella.
Vuelve a nacer de su útero.
Déjate mecer por su tibieza.
Siéntela mujer-hermana-compañera.
Ve su mirada de niña asustada, su rebelión frustrada, su postergación, su sometimiento a una vida dibujada por otros.
Percibe sus deseos acallados, su llanto escondido, su silencio.
Escúchala, entiéndela, recupera su ternura, intégrala a ti misma.
Puedes nombrarla, abrazarla y comprenderla dentro de ti.
Y entonces escribe.
Escribe cinco palabras (o más) que la nombren y curen esa vieja herida.
Si lo deseas puedes enviarme tus palabras a mi mailpalabrachamanica@gmail.com
y serán compartidas aquí y en los talleres de escritura con otras mujeres para seguir sanando entre todas nuestro universo femenino.
¡Desde ya muchas gracias por participar!

©Germana Martin


La bella imagen es de Gioia Albano.

14 comentarios:

  1. miedo, sinceridad, calidéz, fragilidad, AMOR.

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  2. ¡Cordiales Saludos! :)

    Reabrí mi blog:

    http://sofiatudela.blogspot.com/

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  3. Cariñosa, luchadora, protectora, trabajadora, cuidadora

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  4. Aunque la ame profundamente, todavía me cuesta y me duele entender a mi mamá quién aun hoy vive bajo el yugo y la autoridad de mi padre quien permanentemente le irrespeta su condición de ser mujer, ella aun hoy permite múltiples acciones violentas de su parte y se que es porque ella nace y crece bajo esta sociedad patriarcal, pero me cuesta mucho entender como sigue permitiendo tantas cosas en nombre del amor... además porque las consecuencias de dicha permisividad se evidencian hoy en la personalidad de mis hermanas y yo.

    Uno puede sanar ese vínculo con su madre aun cuando hay tantos cuestionamientos hacia su forma de seguir actuando? Siento mucha lástima por mi madre porque se que actúa por amor, por la forma en que fue criada y por que esta permeada por la cultura, pero a la vez me da impotencia porque es como si no quisiera quitarse la venda de los ojos y ser libre, ella tiene el potencial para hacerlo, mis hermanas y yo se lo hemos mostrado, no se quiere empoderar, tomar consciencia y actuar. Como ves no puedo sanar esa herida, porque no se como...
    Quiero sanarme y quiero encontrarme con mi madre interior, con lo femenino y materno (aunque no se exactamente a qué se refiere ello)

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  5. Stella Maris INANI5 de abril de 2012, 11:50

    Mamá Mabel, yo te perdono y me perdono, Gracias, te quiero desde lo profundo de mi corazón.

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  6. Stella Maris INANI5 de abril de 2012, 11:52

    MAMA MABEL YO TE PERDONO Y ME PERDONO, GRACIAS, TE AMO DESDE LO MAS PROFUNDO DE MI CORAZON

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  7. lo que no te mata te hace mas fuerte. gracias a su indiferencia hacia mi , se renacer de mis propias cenizas. es hora de perdonar y pasar pagina. la perdono es mi madre , gracias me dio la vida.

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  8. Por que eres Fuerte, valiente, luchadora, protectora, trabajadora y complaciente. Madre agradezco que me hayas dado la vida, te honro por todo lo que hiciste por mi. Te perdono completa y amorosamente porque ahora que estoy en consciencia entiendo el porque de las cosas... Te pido me perdones si te ofenfi con hechos palabras o acciones bien sea en esta vida, en vidas pasadas o en otros planos o dimensiones. Quiero que esta carga se libere y se trasnforme en pura luz dirigida a la madres de todas las madres, nuestra Madre Tierra y elijo reconectarme nuevamente contigo desde el amor.

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    1. Lei tu comntario y llore deseando poder decir lo imismo que tu y liberarme de este dolor en mi alma me gustaria saber como lo lograste mi correo es nedag0511@hotmail.com mi nombre nora del angel gracias

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  9. La amo profundamente y me cuesta trabajo entenderla,pero la quiero y me duele lo que le pasa en su cuerpo. Mi hija me odia y yo la quiero, sñe también que detesta una parte de mi y la amo con todo mi corazón-

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  10. Siento el dolor de aquellas mujeres que aún no son capaces de perdonar la actitud de sus madres y que digo perdonar, ni siquiera perdonar, pués no somos quienes para perdonar, yo diría comprender, pues es desde la comprensión y compasión la única manera de sanar esa herida abierta durante tanto tiempo, la única manera de sanarla es desde dentro, desde el corazón para que se no se encone.
    En el corazón tod@s somos iguales.
    Desde el corazón un abrazo a todas

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  11. Tuve una mamá durante mi infancia-adolescencia: vital.creativa.alegre.trabajadora.pragmática.
    A partir de sus 40-44 años se fue ubicando en un lugar de tristeza. resignación.queja.enojo. RESENTIMIENTO.
    Ver a mi mamá me implica una dosis de amargura que dura lo que dura mi visita. Paradójicamente se sigue mostrando amable y sonriente en el mundo externo al núcleo familiar, lo que me hace presuponer que su dolor tiene que ver con nosotros sus hijos. También con mi padre, al que se somete en todos los sentidos.
    Mi mamá no tuvo una educación machista en relación a su época, ya que mi abuela dirigía un gran colegio y mi abuelo se quedaba más en la casa, y tuvo acceso a una educación íntegra. El hecho de haber tenido demasiados hijos me hace pensar en una falta de reflexión entre el sentir y el actuar, y en una subestimación del tiempo y atención que necesita un niño, además del alimento e higiene.
    Le agradezco con el alma la vida que me dio, aunque siempre tuve el sentimiento de estorbarla. A ella y a todos.

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